A partir de un estudio de caso de la microcuenca denominada ?Valle de Peotillos?, se analiza la interacción entre el conocimiento local y la gestión de recursos naturales para obtener los servicios de abastecimiento en los ambientes alimentarios de zonas rurales semiáridas del Altiplano Potosino. Con base en metodologías como la cartografía participativa y recorridos de campo, se identificaron ambientes cultivados (milpas y traspatios), naturales (agostaderos y zonas de recolección) y construidos (mercados formales e informales). En la región prevalece la agricultura familiar diversificada, adaptada a condiciones locales, con producción de cultivos como maíz, frijol y calabaza, y en traspatio, aves de corral y frutas. Sin embargo, se registró una proporción importante de alimentos comprados, superando en algunos casos a los alimentos producidos localmente, lo que refleja una dependencia creciente de mercados externos. Este cambio ha influido en las dietas locales, por el desplazamiento de alimentos tradicionales con productos procesados y/o ultra procesados. Se destaca la importancia del conocimiento local en la producción alimentaria y la conservación de la biodiversidad, pero también se señala la necesidad de políticas que promuevan la autonomía alimentaria y que sean congruentes a las problemáticas de las regiones semiáridas mexicanas.
Abstract
The study analyzes, through a case study of a micro-watershed, the interaction between local knowledge and natural resource management to obtain provisioning services in food environments of semi-arid rural areas in the Altiplano Potosino. Using methodologies such as participatory mapping and field surveys, cultivated (milpas and home gardens), natural (rangelands and gathering areas), and constructed environments (formal and informal markets) were identified. The region is characterized by diversified family farming adapted to local conditions, producing crops such as maize, beans, and squash, as well as poultry and fruits in home gardens. However, a significant proportion of purchased foods was registered, in some cases surpassing locally produced foods, reflecting an increasing dependence on external markets. This shift has influenced local diets by replacing traditional foods with processed and/or ultra-processed products. The study highlights the importance of local knowledge in food production and biodiversity conservation while underscoring the need for policies that promote food autonomy and address the challenges faced by semi-arid regions in Mexico.